
Dürckheim comienza su enseñanza centrándose en nuestros momentos raros de un sentido más alto, esas experiencias numinosas que él llamó “privilegiados momentos” y ” horas estrella de la vida.” éstas son las épocas inolvidables en que algo mayor que nuestro conocimiento generalmente se rompe a través nuestro y nos inunda con serenidad , alegría, o certeza innegables. Tales experiencias nos llaman hacia una nueva manera de vivir y nos inician en una manera distinta de ver la realidad. Los místicos, los filósofos, los santos, y los esoteristas de todas las épocas han señalado a estos momentos radiantes como prueba que nos señalan para ser algo más de lo que parecemos ser estos acontecimientos han abierto los ojos en las influencias más altas de la espiritualidad presentes en nuestro mundo.
Muchas enseñanzas han procurado traernos a una experiencia continua cercana a este sentido más alto, pero todas parecen sufrir un sino similar. Casi tan pronto como se hayan transmitido estas enseñanzas, llegan a ser rígidas y dogmáticas. El método de Dürckheim comienza y termina con el individuo en su o su trayectoria única. Él no ofrece ninguna teoría, ninguna cosmología, ninguna filosofía religiosa. Él simplemente nos dice que en la simplicidad magnífica del cada momento está la mejor de las oportunidades para trabajar en uno mismo, y él nos provea a nosotros de un proceso para la extensión en ese sentido al cuál él llama la rueda de la metamorfosis. Éstas son las disciplinas internas que cada uno debe aplicar a uno/a mismo/a. Verificación y experiencia vivida que nos lleven a comprender.
Dürckheim nos advierte que esta práctica se deba hacer continuamente con conocimiento concentrado o conducirá en ninguna parte. La rueda de la metamorfosis consiste en tres etapas y cinco pasos:
Etapa 1 — todo aquello que sea contrario al ser esencial deben ser abandonado.
Paso 1: la práctica del mirarse a uno mismo críticamente
Paso 2: el dejarse ir en todos los sentidos de tal manera que podamos convertirnos en alguien nuevo.
Etapa 2: Aquel que hemos sido hasta entonces se debe disolver en un nuevo ser trascendente que nos absorba y reconstruya.
Paso 3: unión con el ser trascendental
Paso 4: convertirse en alguien nuevo más de acuerdo con la imagen interna que se ha presentado de un ser trascendente
Etapa 3 — la nueva base formada debe ser reconocida y la responsabilidad personal crecer
Paso 5: practicando esta nueva forma sobre una base diaria con el mirarse a uno mismo críticamente que nos conduce de nuevo al paso uno del proceso

Un buen artículo. Este autor es uno d elos má completos e interesantes. Un gran Místico e Iniciado.